El Brasil de Temer

Hola Bienvenidos!

Después de una semana cargada de decisiones o falta de decisiones en términos de política monetaria, tal vez todos necesitamos un respiro y revisar otros temas. Es por eso que el día de hoy quiero que hablemos de un tema muy importante en los mercados emergentes que ha sido eclipsado un poco por las declaraciones de la FED y el BOJ, el futuro de Brasil.

Con la destitución oficial de Dilma Rousseff el pasado 31 de agosto empieza el juego en verdad para el presidente Michel Temer quien ocupaba el caso de forma interina desde mayo, y es a través de sus decisiones e iniciativas que se confirmará el optimismo de los inversionistas y consumidores frente al cambio de mando en el país.

El efecto del optimismo es claro desde el punto de vista del consumidor, como se muestra en la gráfica del índice de confianza calculado por la Fundación Getulio Vargas, el cual mostró una tendencia decreciente desde 2014 donde su valor se encontraba alrededor de 100 puntos, hasta abril de este año cuando tocó su punto más bajo en medio de la incertidumbre generalizada sobre si se llevaría a cabo un proceso contra la entonces presidenta Rousseff.

Ela boración propia. Datos
Elaboración propia. Datos Fundación Getulio Vargas.

El índice ha mostrado una notable recuperación en todo el periodo de Michel Temer, lo que manifiesta el aumento de confianza de los consumidores en la economía y en las medidas, sin embargo todavía queda mucho camino por recorrer si se quiere devolver el dinamismo perdido al crecimiento. En su declaración frente a las Naciones Unidas este lunes Temer ha enviado un mensaje muy claro al anunciar que no tiene ningún tipo de aspiración política para 2018 lo que le permite tomar una “posición más fuerte frente a la política y la Economía”.

Uno de los retos más importantes de Temer es reducir la participación del gobierno en la economía y busca lograrlo a través de topes de gasto público, así como una reducción del déficit fiscal, lo cual en su estimado tomará entre 2 a 3 años para eliminar. Pero no todos los problemas se concentran en términos del gobierno central, Temer también tiene problemas internos en varios estados que se enfrentan a problemas financieros, y en caso de tener que intervenir directamente el gobierno, esto podría en si mismo afectar cualquier plan que ataque el déficit fiscal.

Con una expectativa optimista por parte de los analistas de crecimiento 1.36% para el 2017, parecería que Brasil puede encaminarse a la lenta recuperación económica, sin embargo Temer tiene que buscar todos los recursos posibles y enfrentar numerosas batallas políticas para llevarlo a una realidad. Esperemos que Brasil pueda recuperarse a pesar de si misma y le inyecte una dinámica a Latam y a los mercados emergentes que se han visto muy golpeados en los últimos años.

*Este blog corresponde a la opinión de su autor y no es en ningún caso una recomendación de inversión.

*Gráfica: Elaboración propia. Datos Fundación Getulio Vargas.

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