Necesitamos más competencia en el sector bancario, no necesariamente más regulación

Al comparar el sector bancario en Colombia con el de países similares, no es difícil llegar a titulares que indicarían que hay mucho para mejorar (ej La República). Innegablemente lo hay, en particular en lo concerniente a las tasas de interés. En esta entrada hablaré sobre el margen de intermediación y argumentaré que es mejor aumentar la competencia del sector que tratarlo con regulación.

El negocio principal de los bancos es pedir plata prestada a los agentes a los que les sobran recursos (depositantes) para prestarla a los que les hace falta (deudores). Como se observa en el gráfico 1, las economías donde los bancos prestan más (como proporción del tamaño de la economía) suelen ser las economías más ricas.

Fuente: Banco Mundial. Datos para 2016

Como contraprestación por este servicio, los bancos reciben una remuneración, que es función de la diferencia entre la tasa a la que prestan y la tasa que reconocen por los depósitos. Esta diferencia se conoce como margen de intermediación. Sin este margen no hay bancos, y sin bancos no puede haber mercados financieros desarrollados, y esto es una condición necesaria para que una economía progrese. No obstante, como se observa en el gráfico 2, en las economías más ricas este margen es menor.

Fuente: Banco Mundial. Datos para 2016

¿Qué determina el margen de intermediación? En economías con mejores instituciones el margen será menor (Hill y Perez-Reyna, 2017 y Díaz-Barreto et al, 2017). La regulación también puede jugar un rol importante (Hill y Perez-Reyna, 2016); en particular, medidas como el 4 por mil en Colombia tienden a aumentar el margen de intermediación (Lozano-Espitia et al 2017).

Una alternativa que se suele contemplar para disminuir los precios poner un límite en el precio que puede cobrar una empresa. El sector bancario, en particular en América Latina, no es la excepción. No obstante, usualmente poner límites a los precios causa que haya menor oferta, y esto suele ir en detrimento de los clientes, quienes son a los que se busca beneficiar. Capera et al (2011) encuentran que límites en las tasas de interés que los bancos pueden cobran han resultado en una menor profundización financiera. Teniendo en cuenta que una profundización financiera alta va de la mano con mayor riqueza, disminuir el margen de intermediación por medio de límites en los precios implicar borrar con el codo lo que se quiere hacer con la mano.

David Perez-Reyna

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